Hoy nos hacemos eco de un pequeño análisis de la web Trusted Reviews en el que se comparan mano a mano las soluciones de mejora de las tarjetas de gama baja de ATI y nVidia.
Hypermemory es el nombre que proporciona ATI a su tecnología de mejora de las tarjetas de baja gama mientras que algo similar propone nVidia y lo llama TurboCaché.
La idea que hay detrás de ambas tecnologías es que la tarjeta gráfica comparte memoria del sistema con una pequeña parte de memoria de la tarjeta, reduciendo los costes de forma importante. Las tarjetas ATI se comercializan en dos versiones: una con 32MB de memoria local que es capaz de usar hasta 128MB con la memoria del sistema y otra con 128MB de memoria local que es capaz de alcanzar los 256MB. El TurboCache de Nvidia tiene 3 versiones: 16MB y 32MB que llegan a los 128MB incluyendo la memoria del sistema, y una versión de 64MB que va hasta los 256MB.
ATI había anunciado esta tecnología el Septiembre de 2004 mientras que nVidia lo hizo en Diciembre del mismo año. Curiosamente mientras llevamos varias semanas comercializando soluciones de nVidia con esta tecnología (la más vendida actualmente las tarjetas GeForce FX 6200TC 256MB) las de ATI aún no han llegado al mercado. Aunque el motivo no se sabe si es porque el fabricante no ha conseguido poner los chips en el mercado, si es que los fabricantes no han visto interesante la solución o incluso que se hayan encontrado algún tipo de limitación, incompatibilidad o problema técnico. Al menos, los colaboradores de Trusted Reviews han conseguido 2 tarjetas de 128MB para compararlas cara a cara.
La idea de usar dinámicamente la memoria del sistema no es algo nuevo ya que esta tecnología formaba parte de las especificaciones de AGP. Sin embargo, el ancho de banda no era suficientemente alto para hacer parecer el intercambio de memoria transparente, y la técnica fue ignorada de hecho por la industria. Sin embargo PCI-Express sí parece permitir esta técnica con la suficiente velocidad como para hacerla practicable y útil.
En ambos chips la administración de memoria tiene que ser extremadamente ajustada para habilitar el direccionamiento dinámico de la memoria a través del bus PCI Express. No es nada especial pero requiere cambios en el hardware y un buen soporte del driver. Así que las tarjetas de baja gama no sólo son grandes, sino también inteligentes. Lo que no son es potentes ya que ofrecen características algo modestas. TurboCache cuenta con un reloj a 350MHz para el núcleo y la memoria, acoplado con cuatro pipelines de pixel y tres vertex shaders. Las especificaciones de ATI son algo más bajas a 325/300, con cuatro pipelines de pixel y dos vertex shaders. Las especificaciones de Nvidia parecen mejores sobre el papel pero los juegos no se juegan sobre el papel.
El equipo usado para las pruebas se basa en una placa Asus K8N4-E Deluxe con chipset nForce4 con PCI Express con zócalo 754, y un procesador AMD Sempron 3100+. Incluye 1GB de memoria, compuesto de dos módulos de 512MB Ballistix RAM. Los tests se realizaron a 1024 x 768 porque más allá no se encontraban resultados interesantes. Las tarjetas probadas son una AOpen '256MB' 6200 TurboCache, además de las dos mencionadas ATI X300SE Hypermemory 128MB y nVidia GeForce 6200 TurboCache 128MB.
El veredicto final es que gana ATI en las pruebas aunque los resultados no son como para hacerla una victoria destacable. Estas tarjetas son una solución económica para la gama baja pero no son la solución económica que muchos quisieran encontrar.
Para ver los gráficos y las pruebas os remitimos a la página original de la noticia.
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Trusted Reviews