La aparición de los discos FLASH supuso una pequeña revolución en los sistemas de almacenamiento extraible. Ahora, con la llegada del USB 2.0, cabe suponer una segunda revolución.
La razón de esto es que el "viejo" USB 1.1 sólo admite una velocidad de 12Mbits/seg, lo que es algo escaso cuando se usa un dispositivo que puede tener 64 o más megabytes de capacidad. Sin embargo, la llegada del USB 2.0, con sus 480Mbits/seg, permite transferencias tan rápidas que trabajar con un disco FLASH es casi como trabajar con un disco duro interno.
La gran ventaja de estos discos FLASH es, sin duda, que funcionan en cualquier ordenador dotado de bus USB, y, lo que es más importante, sin preocuparse de la arquitectura o sistema operativo de los demás. Esto permite intercambiar datos con prácticamente todo el mundo, cosa que con una unidad ZIP, por ejemplo, sólo es posible si ambos usuarios tienen una unidad de este tipo. Además, la compatibilidad hacia atrás es total, de forma que los dispositivos USB 2.0 pueden conectarse sin problemas a un bus USB 1.1, y también los dispositivos USB 1.1 se pueden conectar a un bus USB 2.0. Obviamente, en todos estos casos la velocidad será de 12Mbits/seg, consiguiéndose los mágicos 480Mbits/seg sólo cuando se use un dispositivo USB 2.0 con un bus USB 2.0.
SpeedDisk de A-Data
Este dispositivo está disponible en versiones de 32, 64, 128, 256 y 512 Megabytes, y también 1 GigaByte. El fabricante indica en las instrucciones que es compatible con Windows Me, 2000 y XP, así como con Linux 2.4 y MacOS X; la velocidad de lectura asegura que es de 7MB/s, y la de escritura de entre 2,5 y 5 MB/s.
Junto con la unidad, de un tamaño de 81x28x16 milímetros, se incluye un cable extensión USB de 1,2 metros, así como un disquete con drivers y un cordón para llevar la unidad colgada del cuello. Esta, además, dispone de un capuchón que protege el conector USB e incluye una lengüeta que permite llevar el disco en el bolsillo como si fuese un bolígrafo.
Comparativa
En el artículo original se hacía una comparación entre este dispositivo y otro disco FLASH, pero esta vez USB 1.1: el PenDrive de DigiTex. Ambos dispositivos fueron probados tanto conectados a puertos USB 1.1 como a USB 2.0, para así comprobar de forma empírica el aumento real de velocidad entre uno y otro tipo de dispositivos. Tal y como cabía esperar, la gran diferencia se notó cuando el SpeedDisk fue conectado al USB 2.0, aunque en realidad no tanta como cabría esperar: la unidad ofrece unos 4MB/s de lectura y escritura, por debajo de lo anunciado por el fabricante; pese a todo, trabaja unas cuatro veces más rápido que con USB 1.1, lo cual demuestra que este es el camino a seguir por los fabricantes.
Fuente: X-bit labs (en inglés).