La página Tom's Hardware publica una interesante comparativa de monitores LCD. Por otra parte, Tech Report publica un artículo explicando las ventajas e inconvenientes de estos monitores, junto con otra comparativa.
Por su parte, Western Digital presenta su tope de gama, el WD2000JB con una capacidad de 200GB, a lo que hay que sumar su velocidad de giro de 7200 rpm y sus 8 MBytes de caché.
Western Digital ha vuelto a dar un giro de tuerca al superar el límite de 60GB por plato en sus discos duros. Así lo demuestra con su WD2000JB, un disco duro de 200GB y 7200 rpm.
La página Tom's Hardware hace un largo comentario al respecto, comparándolo con otros discos duros de IBM, Maxtor y Seagate.
Fuente: Tom's Hardware (sección de almacenamiento) (en ingles).
Los monitores LCD están desplazando poco a poco a los clásicos monitores basados en CRT; sin embargo, debido a su novedad, es fácil estar algo desorientado. En la página Tom's Hardware se mantiene una excelente comparativa de monitores LCD, la cual muestra distintos modelos de casas como ADI, AOpen, LG, Philips, Samsung, Apple o Compaq. Esta comparativa se actualiza regularmente, por lo que es casi un sitio de obligada visita antes de comprarse un monitor LCD.
Más información en Tom's Hardware (comparativa de monitores) (en ingles).
Por su parte, Tech Report ha publicado un pequeño artículo explicando las ventajas e inconvenientes de los monitores LCD, las cuales se pueden resumir en:
LO BUENO
Gran brillo: los monitores LCD dan casi el doble de luz que un monitor CRT convencional.
Nitidez de imagen: en un monitor LCD los pixels aparecen perfectamente definidos, mientras que en los CRTs, los correspondientes a las esquinas pueden aparecer ligeramente borrosos, especialmente con resoluciones altas.
Profundidad: basta comparar el porcentaje de superficie de la mesa de trabajo que necesita un LCD con el de los CRTs clásicos para comprender de donde viene buena parte del éxito de estos dispositivos.
Consumo: los CRTs convencionales son grandes devoradores de energía, lo que se traduce en mayor calor generado. Los LCDs, sin embargo, se caracterizan por ser extremadamente parcos en el consumo.
LO MALO
Tiempo de respuesta: los LCDs usan unos compuestos llamados cristales líquidos para controlar el paso de la luz en cada pixel. Estos compuestos hacen su función cambiando su estructura molecular, y esto no es un proceso rápido. El resultado es que, con cambios de imagen bruscos, pueden aparecer 'fantasmas' e imágenes ligeramente borrosas, especialmente con velocidades de refresco altas.
Menor ángulo de visión: cuando un LCD se mira de lado, desde arriba, o desde abajo, la imagen se vuelve más oscura y los colores aparecen falseados, cosa que con un CRT no ocurre. Es cierto que para notarlo hace falta moverse tanto que un usuario normal nunca lo apreciará en su trabajo diario; pero si se quiere ver un DVD con un grupo de amigos, los que estén a los lados sí lo notarán.
Reproducción de color: aunque los monitores soportan los 24 bits de color de las tarjetas actuales, en realidad son incapaces de representar de forma precisa los 16 millones de colores posibles; sin embargo, con un monitor correctamente calibrado este efecto no suele ser apreciable.
Contraste: los monitores LCD son retroiluminados, lo que significa que llevan una fuente de luz en la parte posterior y forman la imagen bloqueándola o dejándola pasar. Sin embargo, por muy buena que sea la pantalla, nunca conseguirá bloquear al 100% la luz, por lo que no es posible obtener un buen color negro.
LO FEO
Cambio de resolución: un LCD tiene un número fijo de pixels en horizontal y en vertical, lo que significa que si se cambia la resolución de pantalla por una inferior, el LCD tendrá que mostrar una imágen más pequeña, de forma que cada pixel de la imagen se corresponda con un pixel físico, o bien "estirar" la imagen hasta el tamaño necesario. Para hacer esto último tiene que interpolar los pixels intermedios, lo que reduce la calidad de la imagen, especialmente al visualizar texto.
Pixels dañados: por muy cuidadosa que sea la fabricación de un LCD, esté siempre tendrá algunos pixels que no funcionen correctamente, apareciendo siempre del mismo color. Por esa razón los fabricantes suelen exigir que el número de pixels dañados sea superior a una cierta cantidad (entre dos y cuatro) para que se considere defectuoso al monitor y entre dentro de la garantía.
Precio: indiscutiblemente, los LCDs son más caros que los CRTs, debido en buena medida a que éstos últimos llevan fabricándose desde hace décadas, mientras que los primeros comenzaron sus primeros y tímidos pasos a principios de los ochenta. Sin duda los precios bajarán aún más, pero el CRT siempre contará con esta gran ventaja.
Más información en www.tech-report.com (en ingles).