Una joven de 15 años sufrió quemaduras de segundo grado cuando el portatil con el que trabajaba, un Dell Inspiron, comenzó a arder súbitamente.
La joven se encontraba navegando por Internet mientras su madre estaba en el piso superior de la casa. Esta escuchó una pequeña explosión y a continuación gritos. Cuando llegó al salon, la camisa de su hija y el sofá estaban en llamas. La joven está fuera de peligro, aunque ha sufrido quemaduras de segundo grado en las manos y los muslos.
Todo apunta a que fueron las baterías del portatil, que estallaron y se desintegraron. Sin embargo, hasta que el portatil, comprado 18 meses antes, sea analizado en el laboratorio policial, no se sabrá con precisión las causas.
Ante este hecho, sólo cabe insistir una vez más en las medidas básicas que recomiendan todos los fabricantes: conservar las baterías en buen estado, permitir que el equipo ventile bien asegurándose para ello de que no se obstruye ninguna de las rendijas de ventilación, y trabajar siempre sobre una superficie rígida, de forma que las patas permitan una ventilación extra por la parte inferior del equipo.
Fuente: IAfrica.com (en inglés).
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